Llamó ave de rapi?a al arzobispo de Colonia, predicó en los mercados ante las masas entusiasmadas como antes sólo se hab¡an atrevido a hacer los herejes e incluso siendo una octogenaria supo plantar cara a las arbitrariedades de la jerarqu¡a eclesiástica. Hildegarda de Bingen fue una de las figuras más fascinantes del s. XII. Muchas cosas que Hildegarda de Bingen hizo y escribió fueron inauditas para su época: mantuvo correspondencia con Papas, gobernantes, obispos, con los reyes y con mujeres que necesitaban su consejo. Hildegarda desempe?ó numerosos oficios a la vez: era poetisa, naturalista, boticaria y dirig¡a simultáneamente dos abad¡as.